París, imprenta Imperial, 1805.
Gran in-4 de (8) h., 150 h. numeradas, 1 h. Varios h. bis. Encuadernación en cartón rosa, lomo liso, sin cortar. Encuadernación de la época.
314 x 233 mm.
Primera edición de la oración dominical políglota impresa en 150 lenguas para el Papa Pío VII durante su visita a la imprenta imperial en 1805.
Graesse, Tesoro de libros raros, 381.
Orientalista francés, Jean-Joseph Marcel fue designado como director de la imprenta que debía acompañar la expedición de Napoleón a Egipto.
Recogió un número considerable de manuscritos hebreos, árabes, turcos, persas, coptos, armenios y etíopes, tomó impresiones de numerosas inscripciones, incluida la famosa « piedra de Rosetta ».
También imprimió desde su llegada en el año VI (1798) un alfabeto árabe, turco y persa.
De regreso a Francia fue designado como uno de los redactores de la « Descripción de Egipto » y como director de la imprenta imperial de 1804 a 1815.
La oración dominical traducida en ciento cincuenta lenguas fue ofrecida por Marcel al Papa Pío VII en 1805 durante su visita a la imprenta imperial.
Esta curiosa Oración políglota fue impresa casi en un día. Cada una de las prensas de la imprenta imperial imprimía a medida que pasaban las hojas separadas compuestas con los caracteres específicos de cada idioma. Pío VII, al pasar frente a cada impresor, recibía de sus manos «la buena hoja». Cuando el Papa llegó a la última prensa, la impresión del libro estaba terminada y cuando entró en el taller de encuadernación el volumen fue encuadernado casi instantáneamente mediante un procedimiento particular que permitió al sumo pontífice llevarse esta maravilla tipográfica ejecutada ante sus ojos.
« De lejos la más espléndida edición del Padre Nuestro en diferentes lenguas, que forma un volumen muy elegante, así como un ejemplar de tipografía sin igual». (Sabin 57436).
Esta edición es valiosa ya que presenta así en cada una de las hojas dentro de encuadres impresos en rojo ciento cincuenta lenguas en caracteres diferentes y la mayoría de los caracteres extranjeros que poseía entonces la imprenta imperial.
Magnífico ejemplar con amplios márgenes y sin recortar, de la tirada de lujo en papel vitela, conservado en su estuche rosa de la época.




